TENEMOS QUE DEJAR DE VERNOS

 

Artículo redactado por Francisco Javier Prados Zazo, psicólogo de la asociación Atiempo.

separacion dentro

Todo el mundo ha sufrido en alguna ocasión un abandono, una ruptura amorosa. Desde la lejanía, parece sencillo afrontar la nueva situación. Todo parece seguir unas mismas normas y una lógica: “Haz tu vida”, “olvídate de esa persona”, “el tiempo todo lo cura”… Son consejos que nos repetimos y nos repiten cuando nos enfrentamos a una situación en la que nuestra pareja ya no está con nosotros.

Pues bien. No es tan fácil. Para empezar, eso del “tiempo todo lo cura” no es del todo cierto. En sí mismo, el tiempo no es terapéutico. Es lo que hagamos en ese tiempo lo que va a determinar que nos recuperemos antes o que tardemos más tiempo en adaptarnos a nuestra nueva realidad. Por eso algunas personas necesitan acudir a terapia. Se quedan estancadas en un pasado que no les permite avanzar y seguir adelante. Es inevitable, que cuando nos dicen eso de “Tenemos que dejar de vernos”, pasemos por fases en las que nos sentimos tristes, desubicados, lloramos…Nuestra autoestima está dañada,  y es normal echar de menos a esa persona que nos ha acompañado durante un tiempo en nuestra vida.

La duración de esto, depende,  de varios factores, por ejemplo: la Resilencia, que es la capacidad que tenemos las personas de sobreponernos a periodos de dolor emocional o situaciones adversas. Otro factor que influye en la recuperación, es el refuerzo social que tenga el sujeto, esto es, las amistades. También influye la capacidad de aceptación y si el sujeto ha pasado anteriormente por una situación parecida o no, las actividades de ocio que el sujeto realice, la forma de pensar y afrontar la nueva situación, si el sujeto tiene o no un buen concepto de sí mismo…

Pese a esto, todos parecemos pasar por una serie de fases cuando nos dicen eso de: “Tenemos que dejar de vernos”. Y como digo, la duración de este proceso, depende del trabajo que adopte cada persona.  Veamos pues cuáles son estas fases:

1)      FASE DE IMPACTO: La primera fase, es la de desesperación. Nos negamos a aceptar que la persona que queremos, ya no nos quiere. Lloramos, suplicamos, estamos tristes. Y esto entra dentro de la normalidad. El drama de que alguien deje una relación, el perder a la persona amada es uno de los grandes impactos psicológicos y emocionales a los que una persona se puede enfrentar.

2)      FASE DE NEGACIÓN: Cuando un amigo o familiar pasa por esta fase, solemos pensar que no acepta la realidad. Lo que se produce aquí, es un mecanismo de defensa para aceptar el dolor, la persona no puede tolerar tanta tristeza, y de esta forma, es como si la fuera aceptando y tolerando poco a poco. Se intenta convencer a la otra persona de que es un error y que todo puede arreglarse.

3)      FASE DE LOCURA E INESTABILIDAD EMOCIONAL: También se conoce como “Del amor al odio”. La persona verbaliza que no quiere saber nada de la otra persona, pero miramos su facebook, buscamos información a través de amigos en común, miramos su whatsapp e intentamos frecuentar sitios donde podemos cruzarnos “por casualidad”. La pérdida se hace consciente y es cuando la tristeza aflora con mayor fuerza, se tienen sentimientos de vacío, se siente la soledad. Aunque parezca mentira, es aquí cuando se produce el inicio de la recuperación.

4)      ADAPTACIÓN: La persona se va adaptando a su nueva situación. Es aquí cuando entran en juego esos factores a los que hacía referencia más arriba. Poco a poco se acuerda menos de la otra persona, deja de idealizarla, y va recuperando esa ansiada estabilidad emocional.

5)      INDIFERENCIA: Ya no estamos obsesionados con la persona que nos dejó en su momento, ya no ocupa el centro de nuestros pensamientos, no nos ponemos celosos si nos imaginamos a esa persona con otra. No es que no nos importe, es que asumimos que no forma parte de nuestra vida de la misma forma.

Como indico, estas etapas pueden vivirse de una forma u otra, pero lo que sí que es cierto es que como seres humanos, necesitamos un periodo de tiempo, un periodo de adaptación a los nuevos cambios. Una ruptura amorosa no es solo dejar de ver a una persona, es dejar de realizar actividades, cambiar de ambiente, cambiar de hábitos, acostumbrarse a una nueva rutina. Se rompe con muchas cosas a la vez, y esto no es sencillo de asumir.

  • Canción y vídeo recomendado: 1999- Love of lesbian.

https://www.youtube.com/watch?v=sBwu1QQRDAY

 

 

2 comments for “TENEMOS QUE DEJAR DE VERNOS

  1. santiago sanchez torrado
    5 agosto, 2014 at 4:12 pm

    Gracias por el detalle de enviar el artículo, muy profesional y clarificador, y el bonito video, en pleno desierto del verano.
    Un abrazo,
    Santiago

  2. Fuen
    6 agosto, 2014 at 7:34 am

    Gracias…
    Me ha encantado leer el artículo y es genial leerlo en momentos de tranquilidad para entender un poco qué es lo que nos pasa cuando TENEMOS que dejar de ver a alguien.

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